
PSICOTERAPIA PARA
MUJERES
La Dra. Blanca Libia Briñez brinda acompañamiento psicológico especializado para mujeres, ofreciendo atención y asesoramiento en problemáticas derivadas de su condición de género, tales como abuso sexual, baja autoestima, dependencia emocional y violencia intrafamiliar, entre otras.
Su enfoque aborda las dificultades generadas por normas socioculturales históricamente desiguales, además, de los estereotipos que han perpetuado el dominio patriarcal, la discriminación y la violencia de género en todas sus formas: física, psicológica, verbal, económica y sexual. Los más frecuentes son:
Depresión
Ansiedad
Inestabilidad emocional
Ideación suicida
Timidez
Dependencia emocional


S.V. - Mujer adulta
Colombia
A veces pensamos en ser curados, sanados, amados, pero no vemos realmente claro que el poder está en nosotros mismos. Nos han educado de formas que no vemos nuestro propio poder, o las circunstancias nos han alejado de nuestros propios deseos. La dra Blanca Libia Briñez, está comprometida a que veamos lo que valemos, lo que somos capas de supera y lograr por nosotros mismos. Sonará cursi, pero ella es la cerilla que necesitamos a veces para encender nuestra propia luz. Gracias a su terapia puedo aceptarme, mejorar y sentirme mi verdadero yo.

N.M. - Mujer Adulta
Estados Unidos
Para mí la herramienta de la bitácora de vuelo me enseñó a conocerme a organizar mi tiempo a vivir más presente y estar en plenitud, la Dra. Me enseñó conceptos maravillosos para mi experiencia personal y para desarrollar habilidades en mi profesión, la experiencia fue un polo a tierra y tareas de trabajo en casa para transformar, su valiosa experiencia tiene un valor agregado. Gracias.

L.S. - Mujer adulta
Colombia
Durante mi niñez fui víctima de constantes abusos sexuales por parte de un tío y un vecino. Cuando llegué a la adolescencia, y al ser consciente de lo que había pasado en mi niñez, comencé a convertirme en una persona triste y con un odio profundo por la vida. Diariamente buscaba una razón para seguir adelante, tarea cada vez más difícil, hasta que encontré una comunidad religiosa que me dio una luz de esperanza y comencé a formar parte de ella. Pero esta paz fue momentánea ya que allí conocí a la que consideré mi mejor amiga y quien se convirtió en el primer ser humano en quien confiaba en muchos años. Ella haciendo uso de unas pastillas para dormir, también abusó sexualmente de mí. En ese momento mi vida se fue en declive, sentí que estaba condenada a que siempre me pasara lo mismo. Me invadió la rabia y la tristeza de una forma como nunca antes, me involucré en una relación amorosa que duró casi 9 años donde fui víctima de constantes abusos psicológicos, a tal punto que llegué a desear mi muerte. Cuando estaba a punto de ponerle fin por mi propia mano a tanto sufrimiento, mi madre me sugirió buscar ayuda. Con mucho escepticismo, busqué y agendé una cita con la Doctora Blanca Libia Briñez, para ver que lograba. Desde esta primera cita comencé a sentir el cambio en mí. La doctora me enseñó a dejar el pasado atrás, a hacerme cargo de mi presente. Fue un cambio de forma de pensar, fue como un mudar de piel. A los tres meses tuve las fuerzas y la voluntad para salirme de esa relación toxica en la que me encontraba y actualmente soy una mujer feliz, que ama la vida, que cada día se levanta amando lo que es y lo que ha logrado en lo personal y laboral, lo que nunca antes en tantos años había hecho.

A.C.S.C. - Mujer Adulta
Estados Unidos
Una mujer de 24 años, quien, a pesar de contar con grandes valores espirituales y morales, vivía presa de la infelicidad, la angustia, la mentira y el engaño. Era una vida, que aunque aparentara ser normal, estaba cargada de tristeza, ansiedad, pensamientos falsos y supuestos caminos trazados inmodificables. Es la historia de una mujer en edad primaveral atrapada por las sombras del neuroticismo, oculta, opaca, pasiva, quien, tras arduos caminos y esfuerzo, logra reescribir su historia, para cambiar su vida. Y es que, aunque solo lo entendemos cuando los años han pasado, la formación recibida de nuestros padres, sus esquemas mentales y la manera como ellos enfrentan la vida, influencian en gran medida la forma como nosotros, sus hijos, interpretamos las situaciones y experiencias. Tuve una infancia con bienestar material, pero también, con la imposibilidad de cometer errores, estaba prohibido fallar; solo existían las mejores notas, los ejercicios matemáticos sin error, las expresiones verbales más apropiadas, solo se permitía una vida de aciertos, una vida predecible, en línea recta, sin fallas, sin caídas, sin altibajos, de lo contrario, implicaba un gran reproche y recriminación. Para una persona que ha crecido en un mundo donde todo ha estado preestablecido, y de forma invariable ha acertado en las situaciones, es francamente abrumador, devastador, enfrentar la posibilidad del desacierto, del error. En esta vida siempre existe un límite, se “rebosa la copa”, con 24 años, siendo literalmente un títere de personas malintencionadas, o sencillamente, un títere de alguien más, solo se pude experimentar una profunda sensación de vacío, infelicidad y ansiedad. Carecía de identidad, no contaba con el amor hacia lo más maravilloso de lo que se nos ha dotado, la individualidad, sencillamente presa del miedo, había entregado el control sobre mi destino a alguien más. Prisionera de mis miedos, llena de pensamientos irracionales que aumentaban a diario al igual que mis niveles de ansiedad, creyente siempre de la presencia de un Padre de amor, a quien yo llamo Dios, llegué por su obra a contactar a una psicóloga especialista en mujer y familia, la dra. Blanca Libia Briñez, y desde entonces puedo afirmar que mi vida inició un cambio radical. Inicié conociéndome a mí misma, con lo que pude fortalecer mi autoestima, reconocer lo maravillosa que era, me permitió identificarme, amarme, ganar seguridad. Posteriormente nos dedicamos a identificar la gran cantidad de pensamientos irracionales que me inundaban, derrumbándolos, erradicándolos, con la única técnica de aprender a identificar la manera como interpretaba las situaciones que experimentaba. No fue fácil, en absoluto, como todo proceso de cambio radical, toma tiempo, es progresivo, largo y requiere gran esfuerzo. El trabajo fue arduo, disciplinado, citas personalizadas semanales durante más de un año, apoyo y refuerzo virtual y telefónico cada vez que fue necesario. Experimenté gran cantidad de caídas, tuve que cruzar muchos desiertos durante el proceso y superar muchas pruebas, de las que siempre salí a flote porque conté con el apoyo terapéutico constante de mi psicóloga. El resultado de la terapia psicológica con la dra. Blanca, ha sido reconocerme como un valioso ser humano, único e irrepetible, aprendí a amarme, aprendí a valorar mi unicidad como lo más significativo con lo que cuento, a serle siempre fiel a lo que pienso y a mis principios, con ello también por supuesto trabajamos la comunicación asertiva, aprendí a expresar mi inconformidad o agrado frente a las situaciones. Dejó de importarme la aprobación o no de los demás, de la cual era dependiente. Vencí el fantasma más grande del que era presa, el miedo a fallar, y con ello la dependencia hacia las cosas conocidas y los caminos falsamente establecidos. Aprendí que la vida cambia, y eso es lo que la hace maravillosa, que es un trazado ondulado, con altibajos. Aprendí que todos los seres humanos solo tenemos algo en común, que todos nos equivocamos, y es completamente factible que caigamos, que tropecemos, y estos son nuestros mejores maestros, nos forman, nos fortalecen, nos llenan de coraje; lo fundamental está en siempre levantarse con la cabeza en alto, y aprendida la lección, continuar. Ha sido tanto el cambio en mi vida, ahora soy una mujer positiva, emprendedora, líder, dinámica, liviana, sonriente, relajada. Pienso que el logro más grande que me ha permitido mi Padre (Dios) producto de todo este proceso, de un proceso personal constante, de un deseo profundo de cambio, es permitirme mi especialización médica en oftalmología en una de las mejores universidades de mi país. Producto exclusivo de mi esfuerzo, de mi preparación, de mi entrega, pude con seguridad y fortaleza defender mis sueños, mi identidad en una entrevista personal, la cual la considero un “quiz” de vida frente a todos los procesos que he superado. La mayor de mis satisfacciones es haber obtenido con la frente en alto, de manera absolutamente honesta, completamente transparente, siendo yo misma, mi cupo en la especialización Solo me resta agradecer a mi psicóloga, la dra. Briñez, parte fundamental, pilar de este proceso de crecimiento personal, quien ha sido incondicional, atenta siempre a mis recaídas, con su apoyo terapéutico constante, su sonrisa, la calidez de su alma, me ha orientado en este camino hacia una vida autónoma y feliz. Ella sabe que la considero parte principal de este triunfo que alcanzo, y que mi gratitud es inmensa. Solo posterior al proceso psicológico vivido, es posible afrontar estos nuevos retos, más cuando la universidad en la que empiezo a estudiar está localizada en una ciudad completamente nueva para mí; es continuar con una vida completamente independiente, autónoma, libre, liviana y feliz, es asumir con valentía las nuevas responsabilidades y retos.

Y.M. - Mujer adulta
Colombia
El acompañamiento de la psicóloga Blanca ha sido de gran ayuda para mí. Gracias a su apoyo he podido trabajar mis problemas de ansiedad, adquirir herramientas para enfrentarlos y dejar el miedo y el pasado atrás, aprendiendo a mirar hacia adelante. Actualmente, estamos en un proceso de construcción de mi proyecto de vida y de empoderamiento como mujer. Para mí, ha sido una experiencia invaluable; Blanca ha sido un verdadero ángel enviado por Dios.

S.M.Z. - Mujer Adulta
Estados Unidos
Agradezco infinitamente haber tenido la oportunidad de ser atendida por la Dra. Blanca L. Briñez. Recomiendo altamente a la Dra. Briñez, su formación académica, conocimiento, experiencia, metodología, dedicación, acompañamiento, profesionalismo, y calidad humana, aseguran el éxito de sus terapias. Soy colombiana, vivo en Estados Unidos desde hace 15 años, obtuve un doctorado, y trabajo en el área de investigación. La orientación psicoterapéutica y la terapia cognitiva conductual que recibí con la Dra. Briñez, fueron fundamentales para superar un fuerte episodio de ansiedad y depresión que afectaron mi desempeño laboral y personal. Para superar las crisis de salud mental, se require ayuda profesional. Afortunadamente, la Dra. Briñez ofrece consultas online, y pude ser atendida residiendo en Estados Unidos. En pocas sesiones, volví a sentir alegría, seguridad, tranquilidad, y aprendí herramientas muy efectivas para controlar el estrés y la ansiedad. Al culminar las terapias con la Dra. Briñez, pude retomar mis actividades con éxito; siento como si hubiera vuelto a nacer, en una versión mejorada de mí. Sigo practicando los ejercicios indicados en las sesiones porque los disfruto y refuerzan mi bienestar. ¡Haber solicitado terapias con la Dra. Briñez ha sido una de las mejores decisiones de mi vida!

A.L.P.C. - Mujer adulta
Colombia
Desde mi infancia sufrí de crisis de pánico y ansiedad, y en el transcurso de mi vida tuve que asistir a múltiples especialistas para tratar patologías de las cuales desconocían su origen y se lo atribuían a mi ansiedad. Pero no fue sino hasta mis 31 años que toque fondo. Al estar llena de medicamentos por parte de especialistas y psiquiatras, sin ver mejoría. Lo peor fue tener una crisis de pánico al subir a un avión, lo que me afecto no solo a mí, sino a todos los pasajeros del avión y por supuesto a las personas que amo. Esa fue la gota que derramó el vaso. Tenía que buscar ayuda con psicoterapeuta, ya que me negaba a aceptar que tenía un trastorno de ansiedad y pánico. Como profesional en Medicina, yo pensaba que no tendría solución para esto, porque los psiquiatras me decían que “tenía que aprender a vivir con esa enfermedad”. Así llegué a donde la Dra Blanca Briñez, quien, para tal efecto, generó un plan de intervención desarrollado semanalmente, bajo el enfoque de terapia Cognitivo Conductual, y ahí empecé a entender que muchos de mis síntomas, enfermedades y emociones, no eran sino producto de mi mente. Aprendí a conocer y aplicar las técnicas para manejar esos pensamientos, a reeducar mi mente y restructurar mis pensamientos irracionales. No ha sido un camino fácil, ni rápido, y he pasado por muchas circunstancias que han puesto a prueba todo lo aprendido, pero aplicando todo lo indicado por la Dra. Blanca y siendo muy juiciosa con todas las tareas que ella me indicó, he podido salir adelante. Algo que me gustó mucho, es que como mujer mi empoderamiento ha crecido, ya que aparte de tratar con éxito la ansiedad, también me dio un empuje enorme para crecer en mi vida profesional. Hoy en día sé cómo controlar muchas situaciones, aceptarlas con amor y seguir adelante. Aún me hace falta mucho camino por recorrer, no puedo decir que ya no siento nada, porqué la vida es eso, sentir, subir y bajar. Iniciar con psicoterapia fue la mejor herramienta que he podido encontrar y si tuviera que volver a empezar, lo haría con la compañía de Blanca mil veces más.
